Quinto y quizás último episodio de Toy Story, con Woody y Buzz saliendo sólo para saludar
Nada, que no hay manera, esto es como el mito de Sísifo, que cuando creemos que la gran roca ha llegado por fin a la cima de la montaña, cae rodando hacia abajo y vuelta a empezar. ¿Creían que con Andy pegando el estirón, descubriendo el porno y regalando los juguetes a su vecinita en Toy Story 3, se había acabado la saga? Pues no señores. ¿O con Woody abandonando a los juguetes en Toy Story 4, porque tiran más las tetas de la pastorcilla Bo Peep que la trenza de la sheriff Jessie? Pues tampoco. Y eso que Quentin Tarantino declaró que por lo que a él respectaba, la franquicia Toy Story había acabado con el tercer episodio porque con él la saga quedaba cerrada y bien cerrada…
Pues todavía ha habido Toy Story 4 y Toy Story 5, aunque a juzgar por los resultados de esta quinta entrega, dudamos de que vaya a haber una sexta. Y es que al César lo que es del César, a pesar de cerrarse la saga en Toy Story 3 con la marcha de Andy a la Universidad, y salir por sorpresa Toy Story 4 de la chistera de los magos de Pixar (es lo que tiene Hollywood, que si unos gayumbos funcionan, se llevan con lo amarillo por delante y lo marrón por detrás hasta que se hacen harapos), como película que contaba una nueva historia, funcionaba la mar de bien. En cambio, Toy Story 5 se queda a medio camino porque el mensaje enviado es tan simple que no le da para llenar el metraje.

"O me registras en Pornhub o te pego un tiro"
Mensaje que no es otro que el del peligro de la tecnología como motivo de aislamiento y exclusión social. Eso de que los niños de hoy en día ya no juegan con juguetes o entre ellos porque se pasan el día con la nariz pegada a una pantalla, sea de un móvil, un ordenador, una tablet o una consola. Eso que sociólogos, educadores y vendedores de yoyós llevan alertando desde hace 20 años (sí, el mensaje llega con algo de retraso, habrá venido en la RENFE). En el caso concreto de Toy Story 5, centrado en los juguetes y adaptado a las nuevas tendencias de jugar de manera virtual en vez de hacerlo de forma presencial. O sea jugar al Minecraft o al Fortnite en vez de a soldaditos o a indios y vaqueros.
“Toy Story 5 se revela como el episodio más flojo de la saga hasta el momento, de ahí nuestras dudas de si merece tener continuidad”
Loable mensaje que nos recuerda que las películas de Toy Story siempre se han caracterizado por hablar de los sentimientos de los personajes aunque sean juguetes, y por reflexionar sobre temas que van más allá de un cowboy de trapo, un astronauta de plástico o un dinosaurio de goma. En el primer Toy Story era el miedo a sentirse obsoleto, en Toy Story 2 la reflexión sobre el futuro, en Toy Story 3 la toma de conciencia del paso del tiempo, en Toy Story 4 el miedo al rechazo, y ahora en Toy Story 5 es el peligro de la tecnología. Aunque en esta ocasión no se profundice tanto en el tema como en las entregas anteriores, y la propuesta se quede en un mensaje más que facilón.

"Con un poco de suerte, en Toy Story 6 ni salimos"
Tanto es así, que ni los protagonistas habituales tienen cabida en él, ni se llena todo el metraje de la peli con él. En esta ocasión, la prota absoluta de la cinta es la vaquera Jessie, y Woody y Buzz quedan relegados a meros comparsas cuya presencia es puramente testimonial, ya que la película funcionaría exactamente igual si no salieran (les diré incluso que visto lo visto, funcionaría mejor si no salieran). Y en cuanto al metraje, los guionistas deben sacarse de la manga una subtrama totalmente independiente de la historia contada, que va saliendo a modo de alivio cómico gratuito, hasta hacerla confluir con la trama principal de la forma más patillera.
Por todo ello, Toy Story 5 se revela como el episodio más flojo de la saga hasta el momento, de ahí nuestras dudas de si merece tener continuidad, y más aún si Woody y Buzz ya solo ejercen de estrellas invitadas en su propia película. Porque tampoco los nuevos juguetes fichados (los dispositivos con pantallas) salvan la papeleta (el tenedor Forky, el muñeco Duke Caboom y la muñeca Gabby Gabby de Toy Story 4 tenían más gracia). En fin, que tal como dijo Quentin Tarantino, la saga debía haberse acabado con el tercer episodio, porque pese a ser Toy Story una de las mejores sagas de la Historia, era sólo cuestión de tiempo. Tanto va el juguete a la fuente, que al final se rompe.
INFORME VENUSVILLE
Venusentencia: Dos Caras Harvey

Recomendada por Kuato a: maduritos que empiecen a apuntar barriga y coronilla. Cuando vean que a Woody le pasa lo mismo, saldrán del cine aliviados.
No recomendada por Kuato a: está claro, a Quentin Tarantino.
Ego-Tour de luxe por: el momento “hallazgo de Jessie”, el único momento cien por cien Toy Story de toda la peli.
Atmósfera turbínea por: que Woody y Buzz salgan sólo para saludar. Y porque pasaban por allí.
■ TOY STORY 5. ESTRENO EN VENUSVILLE: 17/06/2026.










