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LA ODISEA crítica: Nolanadas, las justas

Versión de “La Odisea” de Christopher Nolan, para ser disfrutada tanto por frikis como por gafapastas

RAY ZETA

A lo tonto, a lo tonto, tacita a tacita, que decía Carmen Maura, Christopher Nolan se ha convertido en el director en activo que más expectación levanta con sus proyectos (sí, más que Quentin Tarantino, porque ni el director de Pulp Fiction está en su prime, ni tiene el prestigio que otorga triunfar en los Oscars como hizo Nolan en 2024 con Oppenheimer). Por eso, que Nolan decidiera después de petarlo con Oppenheimer, que su próxima película iba a ser una adaptación de “La Odisea” de Homero, demuestra que a día de hoy es el director con más poder de Hollywood y que por eso puede hacer lo que se le antoje sin importar tema, duración o presupuesto. Él manda y los estudios obedecen.

Adaptación de “La Odisea”, tres horas de duración, presupuesto de 250 millones de dólares, un reparto de campanillas con actores de renombre como Matt Damon, Anne Hathaway, Tom Holland, Robert Pattinson, John Leguizamo, Charlize Theron, Jon Bernthal, Lupita Nyong’o, Elliot Page, el rapero Travis Scott, Zendaya y Mia Goth, aunque algunos sólo asomen la cabeza para decir hola (caso de las dos últimas). Y encima filmada con cámaras IMAX de 70 milímetros para no escatimar en grandiosidad, majestuosidad y espectacularidad, a pesar de que solo existan cuarenta salas en todo el mundo (sí, han leído bien, cuarenta en todo el planeta Tierra) capaces de proyectar en ese formato.

 

"Si Ralph Fiennes se puso cachas como Ulises con 62 tacos, yo no voy a ser menos"

 

O sea que con La Odisea, Christopher Nolan se la ha sacado para demostrarle al mundo, que al menos en cuanto a directores se refiere, nadie la tiene más larga que él. La taquilla dirá si es así, por lo pronto ya tiene la película que quería. Una película de gran formato y puro espectáculo como superproducciones épicas de antaño como Ben-Hur o Lawrence de Arabia, en la que como guionista en solitario ha hecho y deshecho como ha querido. Ha contado “La Odisea” de Homero pero a su manera, con idas y venidas temporales, flashbacks y episodios fragmentados dejados y retomados a lo largo del metraje. No de manera tan exagerada como en Dunkerque, pero sí lo suficiente como para imprimir su característico sello.

“Nolanadas”, que digo yo, algunas más acertadas y otras no tanto, como dejar la guerra de Troya para el final, cuando el público cree que ya está todo el pescado vendido, lo que sienta igual que llegar en un partido de fútbol a una prórroga inesperada cuando todos los asistentes se estaban levantando ya de sus asientos. O pulirse algunos de los pasajes más rápidamente que los cien metros lisos de Speedy Gonzalez, como es el caso del de las sirenas. O introducir personajes que no aportan absolutamente nada a la trama, como ocurre con Zendaya como la diosa Atenea. O ciertas licencias que se ha tomado con respecto a la obra original, como ese final tan discutido aunque en realidad no moleste...

“Con La Odisea, Christopher Nolan se la ha sacado para demostrarle al mundo, que al menos en cuanto a directores se refiere, nadie la tiene más larga que él”

Aún así y con todo ello, La Odisea es una película magnífica, casi redonda, impecable técnicamente, como no podía ser de otra manera, magistralmente filmada por Christopher Nolan, y sorprendentemente sobria pese a su grandeza, pues a pesar de su temática, utiliza escenarios reales y no abusa ni de los efectos visuales, ni del cgi, y eso sí que es una rara avis en una película de temática fantástica que sucede en el año 1.200 aC. Gracias a su buen criterio, Nolan antepone la narrativa al artificio, y cuenta el viaje del regreso del héroe a su hogar tras 20 años ausente, sin artificios gratuitos y combinando a la perfección los relatos heroicos con los personales, sin traicionar en ningún momento el espectáculo.

Excelente decisión. ¿Se imaginan una adaptación actual de “La Odisea” en manos de otro director? Seguramente habría sido con Dwayne Johnson luciendo músculo a modo de hercúleo Steve Reeves, protagonizando una sucesión de set pieces fantásticas con más fx y cgi que en un episodio de Avatar… Pero estamos ante una película de Christopher Nolan, el hombre que redefinió el cine de superhéroes desinfantilizándolo hasta unas cotas impensables hace 20 años, por eso su adaptación homérica sigue esa misma línea, y su Odiseo no es un héroe fantástico primo hermano de Simbad, sino un héroe más realista que divino, y las set pieces de acción fantástica no son “aventuritas”, sino metáforas de los obstáculos que hay que solventar en la vida. 

 

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Todo ello con la máxima cautela, pues ya sabemos que Nolan se gusta, se quiere y se ama, además de mear colonia y tirarse pedos perfumados. Por eso no es de extrañar que en títulos anteriores como Interstellar, Dunkerque o Tenet, se haya puesto estupendo, pretencioso e incluso pedante, haciéndolas para espectadores que como él, tengan un máster en astrofísica, cosmoquímica y astrobiología. Pero miren por dónde, en La Odisea no lo ha hecho, o como apuntaba antes, no lo ha hecho tanto. ¿Tendrá algo que ver su presupuesto de 250 millones de dólares y su duración de tres horas? Pues seguramente, porque el presupuesto ha de recuperarse, y para recuperarlo hay que aguantar la peli, porque si no mal vamos, y una peli que se entiende se aguanta mejor.

Por eso pueden estar tranquilos, que si son ustedes de los que aún están pensando en la dichosa peonza del final de Origen, no les salen las cuentas de los años que transcurren en Interstellar, siguen perdidos con los puntos de vista de Dunkerque, y aún se están preguntando de qué coño va Tenet, La Odisea la entenderán perfectamente. Es de un señor que un día se fue a por tabaco y volvió al cabo de veinte años, porque por el camino se encontró una gincana que repartía premios y quería llevarle uno a su mujer. Una gincana fantástica con cíclopes tontos, gigantes cabreados, brujas cerdilleras, sirenas fugaces y flores de loto flipantes. Pero por una vez en la filmografía de Christopher Nolan,  sin sobradas ni pedanterías. Nolanadas, las justas.

 

INFORME VENUSVILLE

Venusentencia: Copas de yate

INF VNV 4

Recomendada por Kuato a: quien quiera quitarse el mal sabor de boca que le dejó El regreso de Ulises.

No recomendada por Kuato a: quien tenga el poster de Ulises con Kirk Douglas, enmarcado en el salón.

Ego-Tour de luxe por: ser una peli cien por cien fantástica, demostrando que Christopher Nolan sigue siendo uno de los nuestros

Atmósfera turbínea por: la dichosa manía de fragmentar las historias, Recuerda Chris, ¡Nolanadas las justas!

 

LA ODISEA. ESTRENO EN VENUSVILLE: 17/07/2026.

 

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