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SUPERGIRL crítica: Super Guerrera Kara-Pop

Segunda película del DCU de James Gunn, y a juzgar por el resultado, con riesgo de ser la última

RAY ZETA

Aún vamos a echar de menos a Zack Snyder como cabeza pensante del DCU, manda cojones... Porque por mucho que El hombre de acero y Batman v Superman: El amanecer de la justicia fueran dos ladrillos más difíciles de tragar que un batido de arena, con Wonder Woman, La Liga de la Justicia, Aquaman y ¡Shazam!, parecía que en DC habían dado con la tecla correcta. Pero entonces llegó James Gunn para hacer borrón y cuenta nueva, y con el nuevo Superman realizó una carta de presentación y una declaración de principios de la línea que iba a seguir el nuevo universo, con un tono más desenfadado, menos solemne y más humorístico.

Pero ahora Supergirl ha puesto esas intenciones patas arriba, porque es un batiburrillo con tan poca identidad, que devuelve al DCU de James Gunn a la casilla de salida. Y eso es un marrón para Warner, pues en vez de hacer crecer la semilla plantada por James Gunn con Superman (no fue el taquillazo de las últimas entregas de Los Vengadores, pero triplicó su presupuesto de 200 millones de dólares sin problema), y afianzar un estilo que fidelice al espectador, lo que consigue es perderlo en un mar de dudas, rememorando pelis recientes como las citadas La Liga de la Justicia, Aquaman y ¡Shazam!, y pensar que no estaban tan mal.

 

"¿Alguien sabe si Sasha Calle estaría disponible?"

 

De Supergirl se salvan solo los primeros diez minutos de presentación, en la que Supergirl está en un planeta que la hace vulnerable al alcohol para poder pillarse cada noche una buena cogorza, con una atractiva puesta de escena que combina la Space Opera con toques de Star Wars (o peor, de Rebel Moon), hasta que surge el detonante y empieza la peli de verdad. Supergirl debe proteger y ayudar a una niñita desvalida a vengarse de un pirata espacial muy malo (en los dos sentidos: malo de malévolo y malo de ridículo), interpretado por Matthias Schoenaerts con una caracterización que mezcla el Kurgan de Los inmortales, los malos de Mad Max y los cenobitas de Hellraiser.

Supergirl es un batiburrillo con tan poca identidad, que devuelve al DCU de James Gunn a la casilla de salida”

Un villano, como pueden suponer, tan plano como una tabla de planchar y tan vació a nivel de construcción de personaje como la despensa de Carpanta, pero como tiene pinta de malo, basta. A partir de ahí, peli de manual de superhéroes sin la más mínima gracia ni coherencia, con idas y venidas por otros planetas, peleas y explosiones, momentos de crisis, y más peleas y explosiones, todo contado con un ritmo de lo más irregular, detenido por unos flashbacks larguísimos, aburridísimos e innecesarios, que parecen las pausas publicitarias que interrumpen las pelis emitidas por televisión. El público que vea Supergirl en casa, aprovechará los flashbacks para consultar el móvil, ir a mear o ir a por otra birra.

 

"Lo bueno de ir tan de mamarracho es que no me reconoce nadie"

 

Está claro que el guión de la guionista debutante Ana Nogueira no ha pasado una revisión (y si la ha pasado, que en Warner se lo hagan mirar), y que Craig Gillespie ha dirigido con desgana y el piloto automático puesto, disimulando la poca ambición de la película rodando las secuencias de acción lo más oscuras posible. Secuencias de acción, que como pueden imaginar, no hay ninguna destacable que se recuerde una vez finalizada la proyección. Más que la segunda película de superhéroes de la nueva era del DCU, esta Supergirl parece un episodio televisivo alargado, en la línea de la recientemente estrenada The Mandalorian and Grogu de Marvel.

Y si creen que la presentación de Jason Momoa como el cazarrecompensas Lobo va a salvar la función, olvídense. El ex Aquaman aparece testimonialmente solo para saludar y cobrar el cheque, a la espera de que Supergirl funcione y le den una película para él solo con la que seguir vinculado a DC, lo que ahora mismo se antoja bastante difícil. De ser así, esperamos que en su spinoff lo maquillen con mejor gusto, y al menos el cacho puro que se fuma no sea de cartón piedra. Mejor parada sale Milly Alcock haciendo todo lo posible para no caer en el mismo ridículo, y sobre todo David Corenswet como Superman en sus breves apariciones. Su cara de tristeza cada vez que sale, lo dice todo.

 

INFORME VENUSVILLE

Venusentencia:  Condenada a alforfones

INF VNV 1

Recomendada por Kuato a: quien sólo conozca a Supergirl de la versión de Jeannot Szwarc de 1984.

No recomendada por Kuato a: quien le gustó el Superman de James Gunn. Si esperan algo parecido, se van a dar en todos los morros.

Ego-Tour de luxe por: Millie Alcock y David Corenswet, quien ya parece un colega de toda la vida.

Atmósfera turbínea por: ese cgi tan feo. Como muestra, el perro Kripto y el puraco de Lobo.

 

`SUPERGIRL. ESTRENO EN VENUSVILLE: 26/06/2021.

 

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