Categorías

SITGES 2026 crónica 1: Cosas que hace en Sitges cuando estás muerto

River; The Cycle; Adolescencia, sexo y muerte en Campamento Miasma; Her Private Hell

■ CHEMA PAMUNDI

Arranca la 59ª edición del festival de cine fantástico más mediático del planeta. Iba a decir “arranca un año más”, pero prefiero evitar ese matiz de “esto va a ser lo mismo de siempre”, porque lo cierto es que desde mi punto de vista Sitges 2026 va a dejar un recuerdo muy distinto al de las ediciones inmediatamente anteriores. La principal diferencia es que el departamento de prensa del festival ha llevado a cabo una criba tremebunda entre los acreditados habituales, cargándose a más de un centenar de ellos. Al parecer, la organización decidió que debía ser más estricta a la hora de repartir pases de prensa, y de paso dejar algo de sitio para creadores de contenido en formatos más nuevos e inmediatos que los tradicionales. O sea, más tiktokers e instagramers, menos bloggers y youtubers.

En mi opinión es una decisión lógica, sobre todo en lo referente a hacer limpieza. Durante años me he quejado de que, entre los acreditados del festival, había demasiada gente que venía a pasar una semana de vacaciones, hinchándose a ver cine sin generar a cambio ningún contenido (y, sinceramente, para hacer eso ya están las entradas de público estándar). El problema no es que se hayan cortado ciento y pico acreditaciones, el problema ha sido que el criterio utilizado para decidir quién pasaba el corte y quién no, no ha quedado claro.

Se han quedado fuera una buena cantidad de medios escritos y audiovisuales que, sin ser profesionales, se dejaban muchas horas y mucha pasta (venir diez días a Sitges no es precisamente barato) en hacer un trabajo estupendo de crítica cinematográfica y divulgación del festival. Es cierto que se trataba de medios modestos, pero no es menos cierto que bastantes de ellos tienen una audiencia de nicho muy fiel. Sin ir más lejos, estoy convencido de que el porcentaje de lectores de Diario de Venusville que hacen caso a nuestras reseñas a la hora de ir al cine es mayor que el de muchos influencers random que hoy te recomiendan una hamburguesa, mañana una película y al día siguiente una marca de suplementos nutricionales.

 

Sitges 2026, un Sitges diferente

 

Además, esos medios modestos son justo los que durante décadas han empujado hacia delante a Sitges, ayudándolo a crecer hasta convertirse en lo que es hoy. Entiendo que los tiempos han cambiado y que el actual festival es un trasatlántico que necesita dar cabida a otro tipo de creadores de contenido, más ágiles y virales; pero hombre, no cuesta nada tratar bien a quien te ha tratado bien a ti. Siendo justos, hay que reconocer que la web para elegir las sesiones de prensa funcionó mejor que nunca sin cuelgues y con tickets disponibles para casi todo (supongo que se notó la criba de acreditados). Pero vamos, fue la excepción. Es cierto que algunas de las pifias que menciono ya se han dado otros años, pero lo de esta edición ha sido lo nunca visto.

Lo importante es que, contra viento y marea, Venusville ha resistido. Con ciertas limitaciones que van a hacer nuestra faena más complicada, pero lo importante es que aquí volvemos a estar. Eso sí, ya aviso de que esta edición va a ser posiblemente la última en la que mantenga el actual formato de crónicas. El cambio de criterio del festival hacia medios como el nuestro deberá conllevar, en mi caso, un lógico ajuste para adaptarme al volumen de trabajo que estoy dispuesto a asumir. Aún no sé qué tipo de crónicas escribiré el año que viene (si es que vuelvo a Sitges), pero tengo claro que serán más ligeras y más cortas que las actuales.

Pero eso, ya digo, será dentro de un año. De momento, a día de hoy tiro con lo de siempre. Las primeras cuatro películas a comentar son…

 

 

RIVER (Joshua Giuliano, EUA, 2026)

Trailer, fotos, sinopsis y ficha

Tres hermanos de personalidades muy distintas (Lucy la responsable, Drew el hipersensible y Carla la cínica) se reúnen para una excursión en lancha por un solitario río rodeado de bosques (siempre una mala idea en cualquier película que se proyecte en Sitges), con la intención de lanzar allí las cenizas de su padre recién fallecido, en el lugar exacto al que solía ir para pescar. Los tres protagonistas están atravesados por la tristeza, aunque tienen visiones muy distintas sobre la figura de su progenitor. Sin embargo, todo eso pasará a un segundo plano cuando un escalofriante hombre semidesnudo, cubierto de sangre y mugre, salga de la espesura y empiece a darles caza.

El patrón que sigue River lo hemos visto mil veces, aunque nunca cansa volver a verlo si está bien hecho; y aquí lo está. La película va bastante sobrada de hallazgos visuales que amplifican la sensación de suspense, horror y claustrofobia (el mejor de todos ellos son esas escenas en las que “oímos” los diálogos y sonidos de un asesinato, pero lo que vemos en pantalla es el resultado final: el lugar tranquilo y desolado, las salpicaduras de sangre, el cadáver de la víctima tumbado en una postura antinatural…). También en lo narrativo acierta, con un arranque que se toma su tiempo en desarrollar a los personajes de manera cercana y creíble, y unos antagonistas de los que solo llegaremos a aprender lo justo para que tengan lógica pero a la vez nos sigan resultando inexplicables, y por lo tanto amenazadores.

 

"Si Meryl Streep sobrevivió en Río salvaje, yo también puedo"

 

Sería ya la leche que River lograra sostener hasta el final esa tensión asalvajada que hace tan única su primera mitad. Por desgracia, en su acto final todo se reconduce hacia los trilladísimos derroteros del slasher de marca blanca: el asesino poniéndose a jugar con los protagonistas en lugar de liquidarlos sin miramientos (que es lo que le hemos visto hacer hasta ese momento), el inevitable duelo final en el que hay que matarlo siete veces para que no se levante, la final girl desarrollando de repente habilidades de infiltración y combate a nivel experto, y en general unas fantasmadas que se pasarían por alto e incluso se celebrarían en una película de tono más festivo, pero que no acaban de encajar en una obra que busca transmitir seriedad cafre y realismo crudo usando como combustible los dramas familiares mal resueltos. Casi bien.

 

Venusentencia: Dos Caras Harvey.

INF VNV 3

 

 

ADOLESCENCIA, SEXO Y MUERO EN CAMPAMENTO MIASMA (Jane Schoenbrun, EUA y Canadá, 2026)

Trailer, fotos, sinopsis y ficha

Los títulos de crédito de Adolescencia, sexo y muerte en Campamento Miasma son una sucesión de elementos de memorabilia que narran el auge y caída de una franquicia slasher ficticia, tipo Viernes 13: críticas de prensa, cintas de VHS, muñecos articulados, videojuegos, cómics… todo con un carisma espectacular y un nivel alucinante de atención por el detalle. Tras ellos, lo que se nos cuenta es la peripecia de Kris (Hanna Einbinder), una cineasta indie que se acaba de poner de moda gracias al éxito en Sundance de su remake de “Psicosis desde la perspectiva de la cortina de la ducha”, y que recibe el encargo de reiniciar la franquicia de películas de terror “Campamento Miasma”, que fueron muy populares en su momento pero que ahora llevan años olvidadas. Como primera medida, Kris decide viajar al aislado paraje donde se rodó la película original, a fin de entrevistarse con Billy Presley, la misteriosa actriz que la protagonizó (una Gillian Anderson portentosa). Billy lleva décadas viviendo allí sola y retirada del mundo, y siempre se ha negado a participar en las secuelas de “Campamento Miasma”.

Tras dos estimables títulos de suspense surrealista y crisis adolescentes como Todos iremos a la feria mundial y Vi el brillo del televisor, Jane Schoenbrun se doctora con una obra mayor, una fantasía queer embalada en el mejor metahomenaje al cine slasher que se ha visto en una gran pantalla en bastantes años. Para Schoenbraun, el consumo de cultura pop no es solo un modo de matar el aburrimiento, sino un vehículo fundamental para el desarrollo emocional y la construcción de las identidades adolescentes, en especial las identidades no binarias. Una especie de zona de confort en medio de un contexto social que empuja hacia los márgenes a cualquiera que se salga de lo normativo. En Todos iremos a la feria mundial esa zona de confort era internet y las redes sociales, en Vi el brillo del televisor eran las series de TV, y en Adolescencia, sexo y muerte en Campamento Miasma es el cine de terror ochentero.

 

"Le dedico este polvo lésbico al agente Mulder"

 

Entre los numerosos méritos de la película cabe destacar el chisposo sentido del humor que se ríe de todo, incluso de ciertos tics de la cultura woke (porque Schoenbrun sabe que, cuando te ríes de algo, al fin y al cabo lo estás normalizando en lugar de tratarlo como un jarrón chino), la puesta en escena hiperestilizada hasta lo hipnótico (exageradísimos géiseres de sangre en vertical, fuertes contrastes de color, fondos pintados como en un cuento infantil…), la química perfecta de su pareja protagonista, y una inteligencia discursiva que remite con igual nivel de respeto a obras de consideración tan dispar como Campamento sangriento, Retrato de una mujer en llamas o El crepúsculo de los dioses. Quién iba a pensar que la escena más hermosamente intensa del cine de terror del 2026 sería una masacre a lanzazo limpio rodada en travelling frontal, al ritmo de la canción “A long December” de los Counting Crows. Nostalgia gore. Piel de gallina.

 

Venusentencia: Copas de Yate.

INF VNV 4

 

 

THE CYCLE (Jordan Downey, Reino Unido, 2026)

Trailer, fotos, sinopsis y ficha

Una forense se ve empujada a investigar el oscuro pasado de su padre, que la abandonó cuando ella era una niña y que, treinta y pico años más tarde, ha aparecido muerto cerca de una escena de asesinato múltiple en la que las pruebas no cuadran. Las indagaciones llevarán a nuestra protagonista hasta una serie de descubrimientos horribles que desafiarán todas sus convicciones científicas.

The Cycle es una mezcla de thriller procedimental al estilo CSI y monster movie con espíritu de lo más noventero. Sus diálogos sombríos en los que nadie suelta ni un mal chiste, su cenicienta fotografía llena de cielos encapotados y su recreación en todo tipo de imaginería macabra podrían ubicarla, sin desentonar, en la misma década en la que se estrenaron El silencio de los corderos y Se7en. En contraste con esa fijación detallista por reproducir un estilo cinematográfico tan específico, a ratos da la sensación de que se ha descuidado un poquito la claridad del guión, que se enreda en demasiadas escenas de autopsias, diálogos explicativos y algunos giros confusos en los que es fácil perderse. Había una manera más sencilla de contar esta misma historia.

 

"Pues si Stephen King dice que la versión de El resplandor de 1997 es la buena, vamos bien"

 

Aún así, sigue siendo una buena historia, que plantea una vuelta de tuerca muy ocurrente acerca de un mito clásico del cine de terror, y desemboca en una media hora final desmelenada y mucho más divertida que su excesivamente larga fase de recoger pruebas y contar cadáveres. Esos treinta minutos de clímax, más sus notables efectos especiales animatrónicos (ni un solo trucaje digital), más la carismática interpretación de Deborah Ann Woll, elevan el conjunto hasta colmar las expectativas de cualquier aficionado al fantástico que no exija un peliculón. Se ve que a Stephen King sí que se lo pareció, pero yo recomiendo sentarse a verla sin fiarse demasiado de esa opinión (no fiarse demasiado de las opiniones de Stephen King suele dar buen resultado).

 

Venusentencia: Dos Caras Harvey.

INF VNV 3

 

HER PRIVATE HELL (Nicolas Winding Refn, EUA y Dinamarca, 2026)

Trailer, fotos, sinopsis y ficha

A ver, esto es lo que me ha parecido entender del soporífero argumento de la película: Elle es una actriz que ha alcanzado la fama gracias a las películas en las que la dirige su padre, y que vive a todo tren en un lujoso entorno de rascacielos ciberpunk envueltos en bruma. Una noche conoce por casualidad a otra joven, Hunter, a la que incorpora de inmediato a su círculo íntimo. Hunter será testigo de excepción de las tensiones y los ambiguos vínculos familiares que envuelven la vida de Elle (se lleva especialmente mal con su madrastra), mientras en paralelo un extraño asesino psicópata llamado Leatherman, con guantes acabados en garras de diamante, recorre la ciudad dedicándose a descuartizar peña. También hay por ahí un soldado muy serio y taciturno que anda buscando a su hija, pero yo que sé. Mucho lío.

En 2023, Nicolas Winding Refn sufrió un paro cardiaco y permaneció (según cuenta él mismo) cerca de media hora clínicamente muerto, hasta que lo reanimaron. De aquella experiencia cercana a la muerte, al parecer, surgió una determinación total por hacer solo el cine que le apeteciese, sin ningún tipo de concesiones comerciales ni artísticas, y eso es lo que le ha llevado a crear un experimento tan pasado de vueltas como el que propone en Her Private Hell, su primera película en diez años. El resultado es una marcianada atractiva para la vista (lo cual es marca de la casa; no hay una sola obra suya que no tenga una factura estética estupenda), pero obtusa, deslavazada y pedante en lo narrativo (bastante marca de la casa también). Un mega-spot de Chanel atiborrado de referencias radicalmente opacas que, o las pillas, o te aburres. En mi caso, ha sido lo segundo.

 

"En realidad soy fea, pero me ha filmado Nicolas Winding Refn"

 

Her Private Hell tiene lugar en un futuro tan lujoso y claustrofóbico como estéril en el plano emocional. Todos los personajes que lo pueblan son mujeres de belleza gélida y hombres de percha elegante y granítica, aunque llamarles “personajes” parece incluso demasiado, teniendo en cuenta que todos ellos tienen una única nota dramática. La película es todo estilización sensual, diálogos rompecabezas y algún que otro estallido de violencia cafre. O sea, los elementos habituales en el cine de Winding Refn, pero en este caso mal puestos y nada interesantes (lo único que funciona a la perfección es la ajustada banda sonora de Pino Donaggio). Cada vez está más claro que al director danés no le alcanza con ser un genio de la puesta en escena, y que le vendría bien delegar sus ideas en un guionista que proporcionase a sus películas una estructura narrativa sólida. Sin embargo, él no parece opinar lo mismo y así es difícil que vuelvan los tiempos de Bronson o Drive.

 

Sentencia Venusville: Congelada en Carbonita.

INF VNV 2

 

■ SITGES 2026

 

Facebooktwittermail

No hay comentarios.

Agregar comentario