Versión crepuscular de Robin Hood que nada tiene que ver con el héroe romántico visto hasta ahora
¿Creían que Robin Hood es el legendario héroe romántico, justo y valeroso, defensor de los oprimidos y los débiles, que roba a los ricos para dárselo a los pobres? Eso nos han hecho creer actores como Douglas Fairbanks, Errol Flynn, Cornel Wilde, Kevin Costner o Russell Crowe, suerte que ha llegado Michael Sarnoski para mostrarnos la cruda realidad. Según Sarnoski, Robin Hood fue el mayor hijoputa que ha pisado la Tierra, un forajido, un criminal, un asesino despiadado de hombres, mujeres y niños, y todo lo referente a su leyenda heroica, desde el sheriff de Nottingham a Lady Marian, un mito creado por poetas y trovadores.
Esa es la premisa de la que parte el director de Pig para mostrarnos un Robin Hood crepuscular, cansado de segar gargantas, raptar niños y violar aldeanas, que opta por la exclusión social a modo de redención personal, pese a no sentir remordimientos por las atrocidades cometidas. O sea, que si al ver en las fotos de promoción a un Hugh Jackman envejecido para la ocasión, pensaron en Robin y Marian, nada más lejos de la realidad. Sean Connery encarnó en la película de Richard Lester al héroe romántico, idealista, envejecido y cansado, como reflexión del paso del tiempo y de los valores que ya no tienen cabida en el mundo actual.

"En lugar de Robin Hood, debían haberte llamado Delcojón el Bribón"
El Robin Hood de Hugh Jackman, en cambio, se asemeja más al Clint Eastwood de Sin perdón, con la diferencia de que mientras Eastwood había alcanzado la redención plena retirándose y formando una familia, Jackman aún trabaja en ello con su psicoanalista dos veces por semana con resultados poco optimistas. Buen punto de partida acompañado de unos primeros minutos acojonantes en los que Sarnoski presenta al antihéroe en toda una lección de cine con violencia extrema y descarnada, en la que los espectadores de primera fila deberán asistir a la proyección con chubasquero si no quieren que la sangre que salpica la pantalla les arruine la velada.
“Sarnoski ofrece una película reflexiva y contemplativa, filosófica incluso, que aburre a las ovejas por ser más lenta que una fotografía”
Lástima que sólo sean los primeros minutos… Porque la intención de Michael Sarnoski no es la de facturar una peli de aventuras medievales con violencia y sangre a lo Los señores del acero, sino la de reflexionar sobre el aspecto psicológico de cómo afecta la violencia en el individuo que ha hecho de ella su modo de vida. Ahí se acaba para nosotros La muerte de Robin Hood. A partir de ese punto, Sarnoski ofrece una película reflexiva y contemplativa, filosófica incluso, que aburre a las ovejas por ser más lenta que una fotografía. Una fotografía cojonuda a cargo de su director de foto habitual Pat Scola, todo hay que decirlo, pero también la fotografía de Valhalla Rising lo era y aún estamos bostezando.

"Si tú eres Logan, yo soy Victor von Doom"
O sea que Michael Sarnoski nos pone un caramelito en la boca al presentarnos a Hugh Jackman en modo Logan medieval, y luego nos lo saca. Nos la pone dura con un inicio que nos hace babear más que a un alien aquejado de psialorrea, con espadazos, cuchillazos y flechazos, sin escatimar en sangre, sea de hombres, mujeres o niños, y luego nos da dos piedras. El hombre se nos pone serio, y como un ancianito cansado de vivir que ha decidido que ya no tiene edad para según qué cosas, decide dejar los excesos de la gran ciudad y trasladarse a un pueblito tranquilo para dedicarse a la lectura, pasear, cenar a las ocho y acostarse temprano cada día.
Lo que tan bien le salió en Pig, reflexionar sobre temas de fondo tan profundos como el duelo, la pérdida y la identidad, en La muerte de Robin Hood le sale el tiro por la culata. Mandar al Robin Hood forajido, criminal y asesino sin escrúpulos a un balneario a tomar las aguas, no le da los mismos resultados, porque las intenciones se diluyen entre tratamientos contra la artrosis y talleres manuales infantiles. Con lo que hubiera molado contar la historia del pistolero deseoso de retirarse, al que la sociedad no deja regenerarse por el peso de su pasado como en Sin perdón o Una historia de violencia. Si Robin Hood robaba a los ricos para dárselo a los pobres, Michael Sarnoski ha robado a Robin Hood y se lo ha quedado para él solo.
INFORME VENUSVILLE
Venusentencia: Congelada en carbonita

Recomendada por Kuato a: quien quiera ver a un Robin Hood crepuscular con pelo en vez de calvo como en Robin y Marian.
No recomendada por Kuato a: quien tenga una foto enmarcada de Kevin Costner en Robin Hood: Príncipe de los ladrones en la mesita de noche.
Ego-Tour de luxe por: los sangrientos primeros minutos de la peli. Sin discusión.
Atmósfera turbínea por: zzzzzz…
■ LA MUERTE DE ROBIN HOOD. ESTRENO EN VENUSVILLE: 03/07/2026.










