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LA CONSTELACIÓN DEL PERRO crítica: El último hombre… pánfilo

Ridley Scott se pone tontorrón y convierte una peli post apocalíptica en un rollete romántico

RAY ZETA

Algún día me tendrá que explicar alguien qué le ven a Jacob Elordi los que le ven algo, porque por más que lo miro, yo no veo más que a un pánfilo largo como el Slender Man y blandito como un merengue, capaz de destrozar toda interpretación que se le ponga por delante, sea en Saltburn, en Frankenstein, en Cumbres borrascosas o en la que sea. Si a eso le sumamos que Ridley Scott perdió su mojo después de Marte (y de eso hace ya diez años), ya pueden imaginarse cuál ha sido el resultado de La constelación del perro, por mucho que por ese conjunto de estrellas se paseen también Josh Brolin, Margaret Qualley y Guy Pearce.

A estas alturas de mili, de aniquilaciones globales, finales del mundo y escenarios post apocalípticos, ya hemos visto unos cuantos. Desde pandemias zombies a calentamientos o enfriamientos del planeta, pasando por asteroides gigantescos. Pero nunca habíamos visto un post apocalipsis en el que sus supervivientes deambulan por él como quien va los domingos al monte a coger champiñones. En La constelación del perro, la causa de la casi extinción de la humanidad ha sido un virus gripal, y la amenaza resultante no radica en zombies hambrientos, sino en supervivientes cabrones capaces de rebanarte el pescuezo con tal de conseguir el cromo que les falta para completar la colección.

 

"Esta noche te pongo Soy leyenda para que aprendas del perro de Will Smith"

 

En este marco de desolación y desesperanza, Scott nos cuenta una historia de amor que reivindica las segundas oportunidades, con un tono bucólico-pastoril más propio de una novela de Jane Austen que de una peli post apocalíptica. Nada que objetar si ese fuera el tema de una subtrama y la contempláramos entre los ataques, tiroteos y explosiones que salen con cuentagotas, pero el problema de la peli es que acaba siendo la trama principal, y eso sí que no. Como si en Jungla de cristal se le diera más importancia a los problemas de pareja de John McClane que a la toma del Nakatomi Plaza por parte de la banda de Hans Gruber.

“Como si en Jungla de cristal se le diera más importancia a los problemas de pareja de John McClane que a la toma del Nakatomi Plaza por parte de la banda de Hans Gruber”

Relación amorosa además, tediosa, desangelada, y con tan poca emoción como en un club de alterne un lunes a las ocho de la mañana. Tanto es así que para evitar que el público que bosteza se ponga el pijama y las pantuflas, Ridley Scott coloca a destiempo set pieces de acción tan gratuitas como ridículas. Ataques de indios de pacotilla a caballo que homenajean a Juanito Navarro en Al este del oeste, hordas de hooligans cabreados porque el Manchester United ha quedado eliminado de la Champions, y una recreación del mito de las sirenas que parece un sketch de “La hora de José Mota” protagonizado por Carmen Machi disfrazada de azafata del “Un, dos, tres, responda otra vez”, son algunos.

 

"Pues más pánfilo me parece Elijah Wood y con él no se mete nadie"

 

Una lástima, porque empezando la peli como empieza, con el pánfilo Elordi y Josh Brolin a lo Charlton Heston y Edward G. Robinson en Hasta que el destino nos alcance, y continuando como El último hombre… vivo o versiones de “Soy leyenda” más recientes, no es de cajón que Ridley Scott convierta un drama post apocalíptico en un drama romántico. Scott nos pone el caramelito en la boca y luego nos lo quita, nos promete ostras de Marennes-Olerón y luego nos da almejas Dani, nos la pone dura y luego nos da dos piedras…

Y eso, hablando de un director que nos ha regalado pelis tan cañeras como Black Rain, Black Hawk derribado o Red de mentiras, es cuanto menos desalentador. Nos salva que lo que ha estrenado Scott recientemente ha sido Gladiator II, Napoleón, La casa Gucci, y otros títulos igual de fallidos, por lo que la decepción provocada es menor que la que habría significado hace veinte años, cuando aún chalábamos con cada estreno que el director iba encadenando, como El reino de los cielos, American Gangster o Robin Hood. Sin proponérselo, Ridley Scott se ha convertido en un director de terror porque su nombre da miedo.

 

INFORME VENUSVILLE

Venusentencia: Congelada en carbonita

INF VNV 2

Recomendada por Kuato a: quien tenga toda la carpeta de estudiante forrada con fotos de Jacob Elordi (¿los estudiantes todavía se forran carpetas?).

No recomendada por Kuato a: quien prefiera una peli post apocalíptica con una pandemia zombie.

Ego-Tour de luxe por: Josh Brolin. El único que le echa huevos en toda la peli.

Atmósfera turbínea por: que para ver al pánfilo de Jacob Elordi en una peli romántica, ya está Cumbres borrascosas.

 

LA CONSTELACIÓN DEL PERRO. "The Dog Stars" (2026). Dirección: Ridley Scott. Guión: Mark L. Smith, Christopher Wilkinson. Reparto: Jacob Elordi, Margaret Qualley, Josh Brolin, Guy Pearce, Allison Janney, Benedict Wong, Ewen Bremner, James Craze, Sam Spruell, Sai Bennett, Sebastian Rokison-Woodall, Alara-Star Khan. ESTRENO EN VENUSVILLE: 26/08/2026.

 

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