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POSESIÓN INFERNAL: EN LLAMAS crítica: Todo queda en familia

Nueva entrega de Evil Dead, demostrando que la familia que evildea unida, permanece unida

BETO

Si le llegan a decir a Sam Raimi que 45 años después del estreno de Posesión Infernal los poseídos por demonios (conocidos como “deadites”) seguirían en pie de guerra, no se lo hubiese creído (el primer Evil Dead fue una película hecha con cuatro perras y entre amiguetes). Pero ahí está, actualmente en tareas de productor junto al inefable Bruce Campbell (cómo no), orquestando una nueva entrega, esta vez en manos del director francés Sébastien Vanicek, dad a conocer con Vermin: La plaga. Vanicek ha cambiado la plaga de arañas mutadas por un puñado de “deadites” con muy mala hostia.

En esta ocasión, los poseídos se lanzan a la caza de la familia del investigador que los estudió durante mucho tiempo y que ya está fallecido, pero que supuestamente tiene escondida entre los objetos de la investigación una daga que tiene el poder de acabar con los “deadites”. La verdad es que uno acaba hecho un lío con los presuntos investigadores, ya que en la anterior Posesión Infernal: El despertar, los estudiosos del tema eran un grupo de religiosos. Además, temporalmente, Posesión Infernal: En llamas y Posesión Infernal: El despertar son coetáneas, aunque el Necronomicón aparezca en ambas. O este tocho tiene el don de la ubicuidad o algo no se ha tenido en cuenta...

 

"Mientras no nos puteen tanto como a Bruce Campbell, todo irá bien"

 

Ya entrando en profundidad en la película, no cabe duda de que en esta ocasión, Vanicek se lo ha pasado en grande. Posesión Infernal: En llamas tiene un puñado de escenas a cual más violenta, que hará las delicias de los entusiastas del gore. La película tiene un inicio un poco flojo (la historia previa al accidente de uno de personajes), lo que provoca que la película avance al ralentí. Pero desde que el primer miembro de la familia se convierte en un poseído, amigos, hay que abrocharse los cinturones. Al tener a diversos “deadites” atacando al mismo tiempo, a diferencia de entregas anteriores donde normalmente nos enfrentamos a un solo demonio, aquí se multiplican los peligros y la locura se apodera de la pantalla.

Posesión Infernal: En llamas tiene un puñado de escenas a cual más violenta, que hará las delicias de los entusiastas del gore”

Y es que tal y como sucedía en Vermin: La plaga, en el momento en que se inicia la acción, el director francés se olvida de formalismos, y con un mínimo hilo argumental, la película es un festival de escenas violentas a cual más cafre y con más sangre salpicando, que cualquier película de terror que podamos recordar (bueno, si exceptuamos Braindead, que juega en otra liga). Las escenas violentas son muy variopintas y sorprenden por la crudeza de las mismas. A destacar la muerte en cierto coche, o cuando descubrimos los usos que puede tener la puerta de un lavaplatos, o la relacionada con el descenso por el interior de una chimenea (mi favorita).

 

"Tu padre se ha comido a mi perro"

 

Resulta interesante ver la evolución de los demonios conforme se han sucedido las entregas de la saga. Si bien han sido personajes dotados de poderes fuera de lo normal, como trepar por paredes, poseer más fuerza o manipular la mente, su comportamiento ha evolucionado pasando de ser demonios burlones a una especie de zombis salvajes. Sus ataques son mucho más bestias y las posesiones se asemejan a la transformación de un humano cuando es mordido por un zombi. Y como en las películas de zombis, los humanos no salen muy bien parados, ya que aflora lo peor de cada uno. Las rencillas personales y el ansia por sobrevivir se anteponen al interés colectivo.

De todas formas, este ritmo infernal comentado (nunca mejor dicho) se gira en contra de Posesión infernal: En llamas. La acción es muy atropellada, demasiado, tal y como sucedía en Vermin: La plaga. El espectador no tiene tiempo de disfrutar la escena porque inmediatamente vuelve al tajo sin tiempo de asimilar lo que acaba de ver. Tampoco a nivel narrativo está a la altura Vanicek (también coguionista de la historia), pues no tiene muy claro a dónde dirigirse y acaba por no avanzar hacia ninguna dirección. La historia parece un spin-off centrado en la búsqueda de la daga por los demonios y poca cosa más. Veremos cómo se soluciona esto en Evil Dead Wrath, próxima entrega de la franquicia.

 

INFORME VENUSVILLE

Venusentencia: Dos caras Harvey

INF VNV 3

Recomendada por Kuato a: los que les gustan las películas burras, salvajes. Abajo las posesiones de una niñita encerrada en un cuartito. Cuanto más, mejor.

No recomendada por Kuato a: los trabajadores de tanatorios. Yo me contendría a pesar de escuchar sonidos extraños procedentes de ataúdes cerrados.

Ego-Tour de luxe por: la cascada de sangre por la chimenea. A ver quién es el guapo que deja sus calcetines esperando el regalo de Santa Claus.

Atmósfera turbínea por: el mensaje subliminal de violencia machista de la historia. No creo que fuese necesario para justificar ciertos comportamientos.

 

■ POSESIÓN INFERNAL: EN LLAMAS. "Evil Dead Burn" (2026). Dirección: Sébastien Vanícek. Guión: Sébastien Vanícek, Florent Bernard. Reparto: Souheila Yacoub, Hunter Doohan, Luciane Buchanan, Erroll Shand, Tandi Wright, Maude Davey, Greta van den Brink, George Pullar, Keanu Karim, Victory Ndukwe, Tapiwa Soropa. ESTRENO EN VENUSVILLE: 17/07/26.

 

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