<Nada, que si los viejos rockeros nunca mueren, los monstruos cinematográficos tampoco, o, mejor dicho, los productores no están dispuestos a dejarlos morir y por eso cíclicamente nos van llegando reboots a su mayor gloria aunque sea repetirse más que el ajo. Y si uno de estos reboots no funciona, pues se hace otro como si el anterior nunca hubiese existido y santas pascuas.
Freddie Krueger, Michael Myers, Leather Face… y ahora Jason Vorhees, nuestro psychokiller favorito con máscara de hockey, van volviendo una y otra vez como el turrón El Almendro. Hace escasamente cinco años del reboot de Viernes 13 producido por Michael Bay con más pena y menos terror que gloria (como la mayoría de reboots de clásicos de terror ochenteros), ¡y zasca!, ya está en marcha el siguiente. Bradley Fuller, co-productor del engendro diábólico (nunca mejor dicho) junto a Bay, anuncia un nuevo reboot para Jason, esta vez filmado en formato found footage.
Lo que nos faltaba. Si las producciones terroríficas (en todos los sentidos del término) ya no hacen gala precisamente de un gran presupuesto y una gran producción, para realizar pelis a bajo coste de fácil recuperación de la inversión gracias al público adolescente que acude al cine despistado, ahora ya, con el formato found footage no costará ni lo que gaste el equipo en cafés. Esperemos que sea más una secuela que un reboot, aunque eso es lo de menos, ya que de lo que se trata aquí es de ver a Jason descuartizando a golpes de machete a jovenzuelos calentorros que van de camping a estudiar, meditar y reza. Es broma, todos sabemos a lo que van./>

Jason Vorhees, con el machete a punto








