<Ay, ay, ay, que ahora que parecía que el hombre mencionado en el título de la película El hombre que mató a Don Quijote por fin iba a matar a Don Quijote tal como Terry Gilliam intenta desde hace diez años, la peli vuelve a estar parada.
Y esta vez no se trata de aviones sobrevolando la zona del rodaje, vientos huracanados destrozando el mobiliario o la hernia discal del actor protagonista. Esta vez el motivo no es ni tan atractivo ni consecuencia de una presunta maldición gitana. Esta vez trata simple y llanamente de falta de pasta. Terry Gilliam lo ha explicado así a MTV:


