Versión feminista de La novia de Frankenstein con una novia tan punky como Harley Quinn con cresta
A priori, ver a Frankenstein y a la novia de Frankenstein convertidos en una suerte de forajidos de los años 30 a lo Bonnie y Clyde, que emprenden una huida hacia adelante, con Christian Bale interpretando a Frankenstein, se antojaba cuanto menos una propuesta atractiva. Pero la realidad ha resultado ser muy diferente, ya que ¡La novia! no nos ha dado a los fans ni la mitad de lo que esperábamos, o al menos no cómo esperábamos. Porque Maggie Gyllenhaal, máxima responsable del proyecto en calidad de “Juana Paloma”, esto es guionista, productora y directora, ha dejado la historia fantástica en segundo plano para priorizar una serie de lecturas, que aunque todas muy respetables, están puestas con el tacto de un elefante bailando break dance en una cristalería.
Lo que ha hecho Maggie Gyllenhaal ha sido reinventar la historia de La novia de Frankenstein en clave feminista, para denunciar las injusticias sociales que han sufrido las mujeres a lo largo de la Historia, y reivindicar su identidad en todos los campos, ya sea el profesional, el político o las relaciones de pareja. Intenciones respetabilísimas todas ellas, que nadie me malinterprete, pero lo ha hecho de una forma tan poco sutil que el mensaje ha acabado comiéndose a la película, como les pasó también a Elizabeth Banks con el reboot de Los ángeles de Charlie y a Cathy Yan con Aves de presa. Lo que debía ser una historia de cine fantástico con gotas de terror, de acción y de romance, ha acabado siendo un panfleto feminista que nada (o poco) tiene que ver con el clásico de James Whale.

"Parecemos el Joker y Harley Quinn versión Tim Burton con resaca"
Una chica de los años 30 que ejerce de querida de un gangster está poseída por Mary Shelley. Bueno, no es exactamente una posesión, Mary Shelley habla empoderada desde su cabeza denunciando la marginación que sufrían las escritoras de mediados de siglo XIX... En esto que muere accidentalmente, y como coincide con que el monstruo de Frankenstein se siente solo y quiere una compañera con la que ver películas románticas de sofá y mantita las tardes de domingo, es resucitada por una científica (una científica tomada por hombre, puntualizo). Y yo me pregunto: ¿cómo es que Mary Shelley habla desde su cabeza, antes de que la resuciten? Si la figura simbólica de Mary Shelley apareciese después de la resurrección, aún tendría cierto sentido metafórico, pero no tiene ningún sentido que ya se manifieste antes de devolverla a la vida…
“Lo que ha hecho Maggie Gyllenhaal ha sido reinventar la historia de La novia de Frankenstein en clave feminista”
A Christian Slater se le aparecía Elvis Presley en Amor a quemarropa, y a la novia de Frankenstein se le aparece Mary Shelley, a cada uno se le aparece quien se le aparece…En fin, el caso es que la futura novia es creada para satisfacer la necesidad del hombre, encarnado en Frankenstein, y ella se rebela desde el minuto cero contra ese rol, negándose a desempeñar el papel de un complemento romántico y buscando y reclamando su propia identidad. O sea, que en esta versión, la novia de Frankenstein pasa de ser un objeto pasivo a un sujeto activo con identidad y autonomía, y eso es lo mejor de la película, hacer de esta novia un personaje punky, medio Harley Quinn, medio Bella Baxter de Pobres criaturas.

"Nuestro Frankenstein en mejor que el que hubiera hecho tu Javi al lado de Tom Cruise"
Aunque la reinvención frankenstiana de Yorgos Lanthimos le dé mil vueltas a ¡La novia!, y eso siendo tanto o más feminista que ella, y es que se puede ser feminista y ser un peliculón, Pobres criaturas es la prueba. Pero en el caso de ¡La novia! no es así, en el caso de ¡La novia! (así como en el de los citados Los ángeles de Charlie y Aves de presa), la película es mala, y no porque sea feminista, sino porque es mala y punto, independientemente de que sea feminista, pacifista, ecologista, o uwebollista. Como lo demuestra el personaje de Penélope Cruz, tan desubicado como Babe en una fábrica de jamones. La detective que lucha por ser respetada en un mundo de hombres, y aún así los pone más rectos que el palo de una bandera, de una manera tan gratuita como inverosímil (mención aparte merece la nefasta interpretación de Pe).
Una lástima, porque teniendo elementos de cine de terror, de cine de gángsters, incluso de cine musical (guiños a El jovencito Frankenstein incluido), ¡La novia! podría haber sido una combinación loquísima, erigida en clásico instantáneo, pero es tal el despropósito general de la peli, que hasta Christian Bale está desaprovechado como Frankenstein. Y eso es porque el protagonismo absoluto es para Jessie Buckley, una novia más que digna a pesar del exagerado tono que esgrime el personaje ya desde la primera escena. En contraposición, el Frankenstein de Christian Bale resulta soso y triste como el Igor de Winnie-the-Pooh. Quizás por eso han obviado el nombre de Frankenstein en el título…La próxima vez, que vayan aún más lejos y que hagan una peli de La novia de Frankenstein sin Frankenstein.
INFORME VENUSVILLE
Venusentencia: Congelada en carbonita

Recomendada por Kuato a: Guillermo del Toro y Yorgos Lanthimos. Les subirá la autoestima comprobar que sus respectivas versiones de Frankenstein están a años luz.
No recomendada por Kuato a: Todd Phillips, no sea que por las similitudes que tiene con Joker: Folie à Deux, le dé por hacer una secuela de ésta.
Ego-Tour de luxe por: los guiños musicales a El jovencito Frankenstein. Algo es algo.
Atmósfera turbínea por: Penélope Cruz. Vergüenza patria ajena.
■ ¡LA NOVIA! ESTRENO EN VENUSVILLE: 06/03/2026.










