Cine de animación europeo con viajes en el tiempo de futuro a futuro y tiro porque me toca
El fenómeno meteorológico, denominado en castellano arcoiris, es aquel arco de colores que se puede observar en el cielo al aparecer los primeros rayos de sol tras una tormenta. La explicación científica del fenómeno, que incluye los procesos de reflexión, refracción y dispersión de la luz blanca en las gotas de agua en suspensión en la troposfera, es de sobras conocida desde hace tiempo. Sin embargo, como es un fenómeno tan espectacular que coincide con la vuelta a la calma tras la tempestad, no es de extrañar que se le asignara un origen divino en la antigüedad.
Es por ello, que en su denominación en muchos idiomas aparece algún término mitológico, en este caso Iris, la diosa griega mensajera entre el cielo y la tierra. En cambio, al dibujante de cómic Ugo Bienvenu, el concepto de arcoíris le ha servido como punto de partida para desarrollar Arco, su primer largometraje de animación, que gravita en torno a la conexión entre sus dos protagonistas: Arco e Iris.

"Ahora es cuando le llamas Levis Strauss"
La historia fantástica que cuenta la película es la del viaje temporal que realiza Arco, un niño que vive en un futuro muy lejano, a un futuro más cercano en donde se encuentra con la niña Iris. En ese futuro tan lejano, la humanidad ha podido establecer una relación de armonía utópica con el planeta Tierra. Gracias a una tecnología muy avanzada, la sociedad ha llegado al punto en que no requiere de la extracción de más recursos del planeta y lo está dejando descansar para que se recupere tras un cataclismo ambiental.
También ha conseguido dominar los viajes en el tiempo que permiten volver al pasado para recuperar especies animales o silvestres extinguidas. Pero los viajes en el tiempo sólo están permitidos a las personas mayores que dominan la técnica para controlar a qué época viajar. Arco transgrede la norma para visitar a los dinosauros y, en su viaje descontrolado, acaba llegando al futuro cercano de Iris en donde el planeta tierra está sumido en una crisis ambiental sin precedentes.
“Arco representa de manera espléndida este futuro cercano distópico con el uso de colores y melodías apagadas que contrastan con los tonos brillantes y melodías alegres del futuro más lejano”
La película Arco le permite al director abordar diferentes temáticas muy candentes en la actualidad y, en cierto modo, todas relacionadas entre sí. De un lado, el cambio climático y la irreversibilidad, o no, de sus consecuencias. Por otra parte, el auge de la inteligencia artificial y la robótica, y su impacto social y emocional. También pone el énfasis en valores universales como la amistad, la tolerancia y la esperanza en el futuro en momentos lúgubres. Pero todo ello dentro del marco de una ficción futurista en la que los arcoíris ondulados y dinámicos, son la representación visual de agujeros de gusano por los que un avezado piloto puede viajar en el tiempo a su gusto. Aunque también un arcoíris es el azaroso camino que lleva el novato Arco hasta la curiosa Iris. La relación que se crea entre ambos es el caldo de cultivo donde germina todo el trasfondo de la trama.
Entre los dos futuros descritos en la película, el más cercano es lógicamente el que se presenta con más detalle. Además, la mayor parte de la acción transcurre en él. La estructura social de esa época resulta inquietantemente plausible. Hogares gobernados completamente por robots dotados de inteligencia artificial, padres ausentes durante largos periodos por estar recluidos en los centros de trabajo, pero interactuando con el resto de la familia mediante hologramas, robots ejerciendo de educadores y policías, casas dotadas de escudos electromagnéticos para aislarlas de fenómenos adversos extremos en el medio ambiente, etc. Un panorama de lo más sombrío.

"Agárrate que hemos de alcanzar 140 kilómetros por hora"
La película representa de manera espléndida este futuro cercano distópico con el uso de colores y melodías apagadas que contrastan con los tonos brillantes y melodías alegres del futuro más lejano. Sin embargo, en su debe hay que consignar la típica excesiva humanización del robot Mikki que está a cargo de Iris y su hermanito Peter, la tópica redención de malos a buenos de los trillizos freaks y el sobado amor que siente Clifford, el compañero de escuela, por Iris: en silencio como con las hemorroides.
Finalmente, es imposible obviar que, como en toda historia de viajes en el tiempo, aparece la posibilidad de una paradoja espaciotemporal. La semilla de las soluciones para la salvaguarda del planeta que se han aplicado en el futuro lejano ha llegado al futuro cercano con el viaje en el tiempo de Arco que las transmite a Iris. Es decir, las decisiones de ahora se tomarían influenciadas por el resultado futuro de esas propias decisiones. Parece absurdo, pero siempre resulta un toque de intriga.
INFORME VENUSVILLE
Venusentencia: Copas de yate

Recomendada por Kuato a: los fans del anime japonés.
No recomendada por Kuato a: los que huyen de historias con niños de protagonistas.
Ego-Tour de luxe por: la lealtad del robot Mikki de Iris que cumple perfectamente las leyes de la robótica de Isaac Asimov.
Atmósfera turbínea por: la grima que dan los trillizos obsesionados con los arcoíris.
■ ARCO. ESTRENO EN VENUSVILLE: 23/01/2026.









